De todo lo que sale de la vitrina, la bandeja de pasta es la que menos trabajo te deja: enciendes el horno, la metes, pones la mesa mientras tanto y ya está.
Por eso es la compra de los días raros: la cena del viernes que nadie quiere cocinar, la comida del domingo con gente en casa, el táper que se deja preparado para el día siguiente.
Por qué una bandeja aguanta mejor que un plato ya servido
Porque la pasta al horno no está terminada hasta que se hornea. Sale de aquí montada y cocinada, pero el golpe final lo das tú en casa, y ese golpe es el que funde el queso y vuelve a poner la bechamel en su punto.
Un plato ya gratinado y luego recalentado nunca vuelve al mismo sitio: se reseca por arriba y se apelmaza por abajo. La bandeja, no.
Carne o verdura: qué cambia
La lasaña de carne es la de siempre: boloñesa, bechamel y queso. Es la más pedida y la que menos discusión genera en una mesa con niños.
La lasaña de verdura no es la versión de dieta de la otra. Es un plato distinto: más ligera, más dulce por la verdura y con la bechamel más presente, porque no tiene la grasa de la carne para equilibrar. A quien le gusta, la prefiere.
Los canelones son otra cosa
Se meten en el mismo saco y no deberían. En la lasaña las placas van planas y en capas; en el canelón cada pieza va enrollada con su relleno dentro, así que se sirven de uno en uno y se calcula por unidades, no por porciones.
Los nuestros son de pollo, que es el relleno que mejor aguanta el recalentado.
Horno: tiempos y temperatura
Sin secretos, pero con números:
- Desde nevera: 180 grados, entre 20 y 25 minutos, tapada con papel de aluminio.
- Los últimos 5 o 10 minutos: destapada, para que gratine por arriba.
- Si la bandeja es grande y va fría del todo: súmale diez minutos y no subas la temperatura. Subirla solo quema la capa de arriba y deja el centro frío.
El microondas la hace comestible, no buena. Si tienes horno, usa el horno.
Nevera y congelador
En nevera aguanta dos o tres días sin problema. Y se congela bien antes de hornearla: se envuelve la bandeja, se congela y se pasa a la nevera la noche anterior. Congelada después de gratinar pierde bastante.
Y el resto de pastas
Además de lasañas y canelones, en la vitrina van rotando macarrones a la boloñesa, espaguetis a la carbonara y a la boloñesa, tortellini de carne con salsa Rosini y tallarines orientales. Esos sí son de plato: se calientan y se comen.
Cómo pedir una bandeja grande
Las porciones individuales están en la vitrina mientras queden. Las bandejas grandes se piden con antelación, sobre todo si es para una mesa de ocho o diez, porque no las tenemos hechas de más.
Nos escribes, nos dices para cuántos y a qué hora la quieres, y la tienes lista: cómo encargar y reparto. La carta completa está en nuestra carta, y si además vas a poner algo para picar, mira cómo montar una mesa de raciones.
