Empanadas criollas, alfajores de maicena y Chajá: qué es cada cosa

Empanadas criollas recién horneadas, Te monto el pollo, San Vicente del Raspeig

En la misma casa conviven dos cocinas. Una pone las ollas por la mañana y llena la vitrina de guisos, arroces y pescados. La otra, en la punta del obrador, trabaja masa y dulce de leche.

Esa segunda cocina es la que sorprende a quien entra por primera vez, porque los nombres no suenan de aquí. Vamos a explicarlos uno por uno.

La empanada criolla

No se parece a la empanada gallega ni a la empanadilla. Es individual, de masa fina y horneada —no frita—, y se come con la mano.

El relleno clásico lleva carne, cebolla, huevo duro y aceituna, con comino y pimentón dulce. La diferencia grande está en la carne: en la empanada criolla bien hecha va cortada a cuchillo, no picada, y eso se nota al morder porque se distinguen los trozos.

El otro detalle es el repulgue: el borde trenzado a mano que cierra la empanada. Se hace una a una y no es solo decoración, es lo que impide que el jugo se escape en el horno.

El alfajor de maicena

Dos galletas muy tiernas de maicena —almidón de maíz— unidas con dulce de leche, con el canto rebozado en coco rallado. No tiene chocolate ni pretende tenerlo.

La gracia está en la textura: la galleta se deshace en la boca casi sin masticar. Es de esos dulces que la gente prueba una vez y vuelve a por una caja.

La tarta Rogel

Argentina de origen y muy poco conocida por aquí. Son varias capas finas de masa crujiente, con dulce de leche entre una y otra, y todo coronado por una montaña de merengue italiano tostado con el soplete.

Es la tarta que más impresiona en una mesa de cumpleaños, sobre todo cuando se corta y aparecen las capas.

El postre Chajá

Este es uruguayo, y con fecha exacta: lo creó Orlando Castellano en la Confitería Las Familias de Paysandú, el 27 de abril de 1927. Lleva bizcochuelo, merengue, crema y durazno, y el nombre viene del chajá, un ave de la zona.

Es lo contrario del Rogel: en lugar de capas firmes y dulce concentrado, es aireado, con la fruta cortando el dulzor. Funciona muy bien de postre después de una comida pesada.

Los yoyós

Bocado pequeño, de bizcocho blando, relleno de dulce de leche y pasado por coco. Se venden por unidades y son el clásico de bandeja: el que se pide cuando hay que llevar algo a una casa y no se sabe qué.

¿Entonces esto es argentino o uruguayo?

Las dos cosas, y ese es el punto. Todo este repertorio es rioplatense: la cocina compartida de las dos orillas del Río de la Plata. El Chajá es uruguayo de partida de nacimiento. El Rogel es argentino. La milanesa, las empanadas criollas y los alfajores de maicena son de las dos, y en cada país te dirán que suyos.

Por eso aquí no lo llamamos ni una cosa ni la otra: lo llamamos por su nombre y lo hacemos como se hace allá.

Cómo se piden

Las empanadas y los dulces por unidades, en la tienda, mientras haya. En bandeja para una celebración, por encargo y avisando con tiempo.

Si lo que buscas es una tarta concreta para una fecha, eso va aparte: lo tienes en tartas y repostería por encargo. Para mesas dulces de comunión o cumpleaños, en catering, eventos y mesas dulces.

Y si te preguntas cómo acabaron dos cocinas tan distintas en el mismo local, lo contamos en quiénes somos.